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miércoles, 12 de agosto de 2026

Del dato meteorológico a la simulación: el desarrollo de un nodo inteligente para explorar la viabilidad de las energías renovables

 METROLAB-ER V1: medir el entorno para convertir datos en decisiones

Por: Valdalif
Categoría: Ingeniería Electrónica · Diseño PCB · VALDALUM
Fecha: Agosto de 2026

Hay proyectos que comienzan con una necesidad perfectamente definida.

Y hay otros que comienzan con una pregunta.

¿Qué tan viable es realmente una tecnología antes de instalarla?

De esa pregunta nace METROLAB-ER V1, un concepto de producto electrónico que estoy desarrollando dentro de mi proceso de formación como Tecnólogo en Desarrollo de Productos Electrónicos en el SENA.

No nació pensando simplemente en construir una estación meteorológica.

La idea es bastante más ambiciosa.


Del sensor al conocimiento

Cuando pensamos en energías renovables solemos hablar de paneles solares, turbinas eólicas, baterías, inversores y controladores.

Pero existe algo que muchas veces queda detrás de toda esa tecnología:

el lugar donde se pretende instalarla.

Un panel solar no recibe la misma radiación en todos los lugares. Una turbina eólica no encuentra las mismas condiciones de viento en un campo abierto que sobre la cubierta de un edificio.

Y aquí aparece una pregunta fundamental:

¿Tenemos suficientes datos del lugar para saber si realmente vale la pena instalar esa tecnología?

METROLAB-ER V1 nace precisamente de esa inquietud.

La primera versión se plantea como un nodo inteligente portátil para adquisición de variables ambientales, capaz de obtener información de temperatura, humedad, luminosidad, radiación solar, precipitación, velocidad y dirección del viento.

La electrónica es solamente el principio.

El verdadero valor está en lo que podemos hacer con los datos después de medirlos.


¿Por qué medir antes de instalar?

Imaginemos una cubierta urbana.

A primera vista podría parecer un buen lugar para instalar una pequeña turbina eólica vertical. Tenemos espacio disponible, viento y una estructura elevada.

Pero el viento no se comporta como una flecha que viaja obedientemente en línea recta.

Los edificios, bordes, esquinas y obstáculos modifican su trayectoria.

Por eso una medición localizada de velocidad y dirección del viento puede convertirse en información de entrada para modelos y simulaciones que permitan estudiar el comportamiento del flujo alrededor de una estructura.

Y ahí es donde la idea empieza a crecer.

Medir → registrar → analizar → simular → decidir.


La estación deja de ser simplemente un dispositivo que muestra números en una pantalla.

Se convierte en una herramienta para reducir incertidumbre.


METROLAB-ER V1 no es solamente una estación meteorológica

Esta es probablemente la parte que más me interesa del proyecto.

Si únicamente quisiera medir temperatura, humedad y lluvia, existen cientos de dispositivos comerciales capaces de hacerlo.

Entonces, ¿para qué construir otro?

Porque el objetivo no es competir con una estación meteorológica comercial.

La propuesta es construir una plataforma modular de adquisición de información ambiental, diseñada desde el principio para poder crecer.

La arquitectura se divide en cuatro grandes bloques:

Adquisición → Procesamiento → Interfaz

mientras que el sistema de alimentación proporciona la energía necesaria para mantener funcionando el conjunto.

Los sensores convierten fenómenos físicos en señales eléctricas. El sistema de procesamiento interpreta esas señales y la interfaz permite visualizar la información. La alimentación combina generación solar, almacenamiento y regulación.

Y esto abre una puerta importante:

el sensor puede cambiar.
el microcontrolador puede cambiar.
la comunicación puede cambiar.
la aplicación puede cambiar.

La arquitectura permanece.

Eso es diseñar pensando en la siguiente versión y no únicamente en la primera.


El primer prototipo no tiene que ser perfecto

Una de las cosas que estoy aprendiendo durante este proceso es que desarrollar un producto electrónico no significa comenzar intentando construir la versión definitiva.

Primero hay que demostrar que el concepto funciona.

Por eso METROLAB-ER V1 es deliberadamente una primera versión experimental.

Se parte de componentes disponibles, una arquitectura sencilla y una plataforma de procesamiento basada inicialmente en el ATmega328P, con visualización local mediante LCD 16×2.

Esto no significa que el ATmega328P tenga que acompañar al proyecto para siempre.

Todo lo contrario.

La arquitectura debe permitir que posteriormente pueda migrarse hacia plataformas con mayor capacidad de procesamiento y comunicación.

La filosofía es sencilla:

Primero hacemos que funcione.
Después hacemos que funcione mejor.


Diseñar antes de fabricar

Una parte importante del desarrollo fue precisamente convertir la idea en requerimientos.

Porque decir:

"Quiero una estación meteorológica."

no es un requerimiento de ingeniería.

Un producto necesita preguntas mucho más concretas:

  • ¿Qué variables debe medir?
  • ¿Con qué precisión?
  • ¿Cuánta energía consumirá?
  • ¿Cómo se alimentará?
  • ¿Cómo se protegerá de la intemperie?
  • ¿Cómo se mantendrá?
  • ¿Qué sensores podrán sustituirse?
  • ¿Podrá incorporar otros sensores?
  • ¿Cómo se almacenarán los datos?
  • ¿Cómo se comunicarán posteriormente?
  • ¿Qué normas deberán considerarse?

De ahí aparecen los requerimientos funcionales y no funcionales del sistema.

METROLAB-ER V1 deberá adquirir y procesar las variables ambientales, permitir visualización local, registrar información, admitir nuevos sensores y contemplar futuras funciones de comunicación. Al mismo tiempo, deberá buscar bajo consumo, portabilidad, modularidad, facilidad de mantenimiento y posibilidad de fabricación con componentes disponibles.

Eso ya no es solamente una idea.

Es una especificación preliminar de producto.


Y aquí aparece la ingeniería

Una vez definidos los requerimientos, comienza otra parte fascinante: convertirlos en una arquitectura física.

El concepto actual contempla un conjunto de sensores ambientales, un sistema de procesamiento, alimentación mediante panel solar y batería, estructura mecánica y una interfaz electrónica.

La estructura también importa.

No basta con colocar sensores donde haya espacio. Su ubicación puede afectar las mediciones, por lo que la disposición mecánica debe reducir interferencias y permitir mantenimiento.

Eso es algo que me gusta particularmente de este proyecto:

la electrónica empieza a obligarme a pensar como diseñador de producto y no solamente como alguien que conecta componentes.

  • Electrónica.
  • Mecánica.
  • Energía.
  • Software.
  • Datos.
  • Normativa.
  • Todo comienza a encontrarse en el mismo punto.


Una estación que puede terminar siendo muchas cosas

Cuando empecé a plantear METROLAB-ER V1, la aplicación principal estaba relacionada con las energías renovables.

Pero mientras analizaba los requerimientos apareció algo interesante:

las variables ambientales no pertenecen exclusivamente al sector energético.

En agricultura pueden utilizarse temperatura, humedad, precipitación y radiación como información complementaria para el análisis de condiciones locales.

En investigación científica pueden servir para construir registros ambientales.

En gestión ambiental pueden contribuir al seguimiento de determinadas condiciones.

En construcción pueden aportar información del entorno.

Y en educación pueden convertirse en una plataforma para experimentar con electrónica, sensores, programación, adquisición de datos y energías renovables.

Entonces METROLAB-ER V1 comenzó a adquirir una característica que considero fundamental:

no estar atado a una sola aplicación.


Del dato al modelo

Aquí está, probablemente, la parte que más quiero explorar en futuras versiones.

Supongamos que durante meses recopilamos:

  • velocidad del viento;
  • dirección;
  • temperatura;
  • humedad;
  • radiación;
  • luminosidad;
  • precipitación.

Tenemos entonces una colección de datos.

Pero almacenar datos por almacenarlos no sirve de mucho.

La siguiente etapa consiste en convertirlos en información útil.

Por ejemplo:

METROLAB-ER V1 → datos ambientales → modelo → simulación → análisis de factibilidad.

En un escenario futuro, esos datos podrían utilizarse como entrada para herramientas de simulación y modelado, permitiendo estudiar diferentes alternativas antes de realizar una instalación física.

Ahí es donde el proyecto deja de ser solamente electrónico.

Comienza a tocar el terreno de la ingeniería de datos, modelado, simulación e I+D+i.


Diseñar también significa pensar en lo que ocurre cuando el producto muere

Hay una parte del desarrollo tecnológico que suele recibir mucha menos atención:

el final de la vida útil.

Por eso el diseño de METROLAB-ER V1 contempla desde el principio aspectos relacionados con mantenimiento, reemplazo de componentes y gestión de residuos electrónicos.

Una arquitectura modular permite reemplazar una parte defectuosa sin tener que desechar necesariamente todo el sistema. También será necesario considerar adecuadamente baterías, placas electrónicas, cables y demás componentes al finalizar su vida útil.

Para mí esto tiene bastante sentido.

Un producto inteligente no debería ser inteligente solamente mientras funciona.

También debería estar pensado para ser reparado, actualizado y finalmente desmontado.


Y las normas también forman parte del diseño

La ingeniería no consiste únicamente en conseguir que algo funcione.

También hay que conseguir que pueda fabricarse, mantenerse y utilizarse de manera segura.

Por eso el desarrollo considera referencias técnicas como IPC para el diseño de PCB y criterios eléctricos asociados con RETIE y NTC 2050, además de los aspectos de seguridad y ambientales aplicables al producto.

En el mundo de las PCB, por ejemplo, las normas IPC no son simplemente un requisito burocrático. Sus criterios están relacionados con aspectos como diseño, manufacturabilidad, confiabilidad y calidad. IPC-2221 establece requisitos generales de diseño para placas y estructuras de interconexión.

Eso cambia la manera de diseñar.

Ya no se trata de:

"¿Cabe este componente?"

Sino también:

"¿Puedo fabricar esto?"

"¿Es confiable?"

"¿Puedo repararlo?"

"¿Qué ocurre si necesito producir diez, cien o mil unidades?"

Ahí empieza realmente el desarrollo de producto.


METROLAB-ER V1 apenas está comenzando

La primera versión todavía tiene mucho camino por recorrer.

Entre las posibilidades futuras están:

  • sensores meteorológicos de mayor precisión;
  • mayor número de variables;
  • almacenamiento de mayor capacidad;
  • GPS;
  • LoRa;
  • Wi-Fi;
  • comunicación celular;
  • procesamiento local;
  • plataformas web;
  • análisis estadístico;
  • modelado y simulación;
  • inteligencia artificial.

Pero hay algo que prefiero conservar antes que añadir cien funciones:

una arquitectura bien pensada.

Porque agregar cosas es relativamente fácil.

Lo difícil es construir una base que permita que esas cosas tengan sentido.


Una pequeña estación para una idea mucho más grande

METROLAB-ER V1 comenzó como una idea relacionada con la medición meteorológica.

Ahora empieza a convertirse en algo diferente:

una plataforma para transformar fenómenos físicos en datos, y datos en conocimiento útil.

Quizá mañana el sistema sirva para estudiar la viabilidad de una instalación solar.

Quizá pasado mañana para analizar el comportamiento del viento sobre una edificación.

Quizá termine generando información para agricultura, investigación ambiental o educación.

Y quizá la siguiente versión sea completamente diferente.

Eso no sería un fracaso.

Sería exactamente lo contrario.

Significaría que el producto cumplió su función como plataforma de aprendizaje y evolución.

Porque al final, desarrollar electrónica no consiste únicamente en construir circuitos.

Consiste en aprender a mirar un problema físico, dividirlo en variables, convertir esas variables en señales, convertir las señales en datos y finalmente convertir los datos en decisiones.

Medir el mundo para entenderlo mejor.

Ese es, por ahora, el propósito de METROLAB-ER V1.

Y esto apenas comienza.


Desde el laboratorio de VALDALIUM

Este desarrollo forma parte de mi proceso de formación en Desarrollo de Productos Electrónicos en el SENA. El propio programa contempla competencias relacionadas con determinar especificaciones, diseñar PCB, generar prototipos, probar productos electrónicos y aplicar normativa técnica.

Además, el SENA ha documentado metodologías para el desarrollo de productos electro-electrónicos que abarcan desde el concepto inicial hasta la materialización y evaluación técnica del producto.

Para mí, eso resume bastante bien lo que estoy intentando hacer aquí:

no aprender electrónica solamente para saber cómo funciona un circuito, sino aprender a convertir una idea en un producto.

Y si una idea puede medir algo que antes no conocíamos, generar datos y ayudarnos a tomar mejores decisiones...

entonces quizá ya estamos haciendo algo más interesante que simplemente construir un aparato.

Estamos construyendo conocimiento.


METROLAB-ER V1 — Nodo inteligente de adquisición de variables ambientales
VALDALIUM — El elemento que enciende la mente.

www.valdalium.com

domingo, 9 de agosto de 2026

Diseñando una PCB desde Cero: La Ingeniería Detrás del Módulo METROLAB-ER V1

 

Del Esquemático al Circuito Impreso: Ingeniería Aplicada en el Diseño del Módulo METROLAB-ER V1

Por: Valdalif
Categoría: Ingeniería Electrónica · Diseño PCB · VALDALUM
Fecha: Agosto de 2026


Cuando una idea deja de
ser un diagrama

Todo proyecto electrónico nace como una idea. Después aparecen algunos cálculos, un esquema dibujado sobre papel y, finalmente, un circuito en un software CAD. Sin embargo, existe un momento donde el proyecto cambia por completo: cuando deja de ser únicamente un conjunto de conexiones eléctricas y comienza a convertirse en un producto físico.

Ese punto de transición es el diseño de la placa de circuito impreso (PCB).

Aunque muchas personas asocian una PCB únicamente con "dibujar pistas", la realidad es mucho más interesante. Cada decisión tomada durante el diseño afecta la confiabilidad del sistema, la facilidad de ensamblaje, el mantenimiento e incluso el costo final del producto.

En este artículo compartiré parte del proceso seguido durante el desarrollo del módulo METROLAB-ER V1, un prototipo perteneciente al proyecto VALDALUM, cuyo objetivo es medir variables ambientales como apoyo a estudios relacionados con energías renovables y monitoreo ambiental.


Todo comienza con la arquitectura del sistema

Antes de abrir cualquier programa de diseño fue necesario definir qué debía hacer el equipo.

El módulo debía integrar:

  • un microcontrolador ATmega328P;
  • una pantalla LCD 16×2 para visualizar la información;
  • un sensor LM35 para la medición de temperatura;
  • conectores de alimentación;
  • un puerto ISP para programación;
  • los componentes de soporte necesarios para garantizar un funcionamiento estable.

Una vez definidos estos elementos fue posible construir el esquema electrónico utilizando
Proteus ISIS, verificando que todas las conexiones fueran correctas antes de avanzar hacia el diseño físico.







La simulación: el laboratorio antes del laboratorio

Uno de los mayores errores que puede cometer un diseñador es fabricar una placa sin haber comprobado previamente el funcionamiento del circuito.

Por esta razón, antes de iniciar el diseño del PCB se desarrolló el firmware del sistema mediante Arduino IDE, el cual fue compilado e integrado dentro de la simulación realizada en Proteus.

Esta etapa permitió validar la interacción entre el hardware y el software, detectar errores tempranos y reducir considerablemente el riesgo de tener que modificar la placa después de fabricarla.

La simulación no sustituye las pruebas reales, pero sí permite llegar al laboratorio con un diseño mucho más confiable.


Del esquema al cobre

Con el circuito validado comenzó la etapa que más disfruto del diseño electrónico: transformar un diagrama en una placa lista para fabricarse.

Durante esta fase se asignaron los encapsulados físicos correspondientes a cada componente y se inició el trabajo en Proteus ARES, organizando la ubicación de cada elemento con el objetivo de facilitar tanto el montaje como el mantenimiento futuro.

Para este primer prototipo se decidió utilizar una PCB monocapa, una solución suficiente para la complejidad del circuito y compatible con procesos de fabricación artesanal mediante ataque químico.






Cada pista cuenta una historia

Uno de los aspectos más interesantes del diseño fue la optimización del ruteo.

Después de varias iteraciones fue posible reducir el circuito hasta necesitar únicamente un puente (jumper) para la línea RESET.

Además, se establecieron criterios diferentes para el ancho de las pistas:

  • T60 para las líneas de alimentación, proporcionando mayor capacidad de conducción de corriente y mejor resistencia mecánica.
  • T30 para las señales digitales, permitiendo aprovechar mejor el espacio disponible entre los terminales del microcontrolador.

También se incorporó un plano de tierra (GND) que simplificó el recorrido de las conexiones de retorno y mejoró la organización general de la tarjeta.

Como complemento, el diseño incluye un conector ISP de seis pines para la programación directa del microcontrolador y un conector independiente para la alimentación externa de 5 V, facilitando futuras pruebas y tareas de mantenimiento.




Diseñar también significa aprender

No todo ocurrió perfectamente durante el desarrollo del proyecto.

El proceso dejó varias enseñanzas importantes.

Durante las pruebas de validación fue necesario revisar varias veces las conexiones hasta descubrir que una soldadura aparentemente correcta no tenía continuidad eléctrica. Una cantidad insuficiente de flux había provocado un falso contacto difícil de detectar visualmente.



También aparecieron inconvenientes relacionados con la orientación del sensor LM35 y con una batería de litio cuyo sistema de regulación dejó de entregar los 5 V esperados, recordándome que un diseño electrónico no depende únicamente del esquemático, sino también de la calidad de cada subsistema que lo alimenta.

Lejos de representar un fracaso, estos inconvenientes reforzaron una idea fundamental: la ingeniería consiste en identificar problemas, comprender su origen y convertir cada error en una mejora para la siguiente versión del diseño.





Mirando hacia METROLAB-ER V2

Aunque el prototipo cumplió los objetivos planteados para esta primera versión, el proyecto continúa evolucionando.

Entre las mejoras previstas para futuras revisiones se encuentran:

  • incorporación de sensores ambientales de mayor precisión;
  • redundancia mediante múltiples sensores para aumentar la confiabilidad de las mediciones;
  • algoritmos de autocalibración;
  • integración de nuevos módulos destinados al estudio de energía solar, eólica y captación de agua atmosférica;
  • migración progresiva hacia diseños de mayor integración y nuevas tecnologías de fabricación.

Cada versión del proyecto representa un paso más dentro del objetivo principal de VALDALUM: desarrollar soluciones tecnológicas abiertas, documentadas y orientadas al aprendizaje continuo.


Conclusión

El diseño de una PCB es mucho más que conectar componentes sobre una placa de fibra de vidrio.

Es el punto donde convergen la teoría, la simulación, el análisis y la experiencia adquirida durante el desarrollo de un proyecto. Una buena placa no solo funciona; también puede fabricarse, mantenerse, evolucionar y servir como base para nuevas ideas.

METROLAB-ER V1 representa precisamente eso: el primer paso hacia una plataforma de monitoreo ambiental desarrollada desde cero, documentada en cada una de sus etapas y concebida como un proyecto en constante evolución.

En VALDALIUM seguiremos compartiendo ese proceso, porque creemos que el conocimiento adquiere verdadero valor cuando se construye, se documenta y se comparte.